Según el profesor Santodomingo
Carrasco (2009), en el periodo que va desde 1950 hasta los primeros
años del siglo XXI, cabe distinguir tres etapas en la manera de
afrontar el problema de las adicciones en España —la
cual está a su vez condicionada por los cambios culturales, sociales
e incluso políticos que se producen en nuestro país—.
- 1ª) En los años 50 y 60, las
políticas sociales impulsan el desarrollo de recursos asistenciales
públicos específicamente orientados a tratar las adicciones. Al
mismo tiempo, la creciente preocupación ciudadana por el fenómeno
hace que surjan, además de sociedades científicas, organizaciones
no gubernamentales que se implican tanto en el diseño como en la
puesta en práctica de programas para prevenir o combatir las
adicciones.
- 2ª) En los años 70, el consumo de
drogas aumenta de manera considerable y aparece una nueva enfermedad,
el SIDA, que tiene en la administración de drogas por vía
intravenosa uno de sus principales canales de trasmisión. En 1985 se
aprueba el Plan Nacional sobre Drogas, en el que se articulan los
diversos enfoques para afrontar toda la problemática asociada a las
drogas.

- 3ª) En los años 90 y primeros del
siglo XXI, los patrones de consumo de drogas varían (aparición de
nuevas sustancias...), al tiempo que aumentan los recursos asistenciales
y el arsenal terapéutico para tratar tanto las adicciones como las
secuelas de dicho consumo sobre la salud. A ello vienen a añadirse
el cada vez mayor papel en este ámbito de la Unión Europea y los
esfuerzos de los grupos activistas de los derechos humanos, que
plantean profundos debates en torno a la conciliación de la
protección de la salud con la libertad y autonomía personales.
Fuente: Santodomingo Carrasco, J.
(2009), “Historia de las adicciones y su abordaje en España”, en
Torres Hernández, M. A. (coord.) (2009), Historia de las adicciones
en la España contemporánea, Barcelona: Socidrogalcohol, pp. 37-82.
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